lunes, 15 de junio de 2026

El Mundial de Segunda

   Francisco Javier Gómez Izquierdo


         No sé si han prohibido leer a Quevedo en las escuelas, pero siendo cadete mi chico, hoy ya pasa de los treinta, una profesora le amonestó al verle Los Sueños en la cartera y le dijo que aquel libro era inapropiado, racista, machista, homófobo y etc... Supongo que confesar que servidor ha disfrutado y disfruta con la lectura del genio es gran pecado en el siglo, pero no me resisto a tirar del consejo quevedesco cuando dijo que  "si estimas como mujer lo que compone a la mujer / no acuestes contigo a la mujer sino el fardo que se pone".

 

 Aparejos superfluos, fatuos, trampantojos.. éso me parece el Mundial, que como el buen aficionado sabe, no empieza hasta San Pedro cuando aparten el exceso de teloneros. En este campeonato del 26 con ¡¡¡doce grupos!!! hay alguno en el que los cuatro son teloneros y uno piensa que selecciones tan frágiles se han traído para que los goleadores de los equipos favoritos marquen muchos goles y se pueda decir "...el Mundial más goleador", "récord anotador", "duelo de killers"... y tontadas semejantes. Siempre hay alguna sorpresa del modesto telonero como la de Australia ante Turquía, que es partido que pilla a Europa en la cama, pero llamar histórico al gol de Curazao tras un 7-1 ante Alemania o el punto de Qatar ante Suiza a mí me parecen patochadas sin fundamento.
      Me he aburrido hasta con el Brasil-Marruecos, el único duelo que ha parecido cosa seria con dos centrales, Marquinhos y Gabriel, muy lentos o quizás cansados, dos medio-centros espesos, Casemiro y Bruno, y arriba sólo Vinicius esperando ese chispazo que se hace rayo en un pispás. El delantero centro Igor Thiago no sé cómo resultará, pero no me parecen sus movimientos ni su careto apropiados a esa estética canarinha que lo mismo valía para físicos tan distintos como los de Romario, Ronaldo, Ronaldinho... El caso es que Marruecos me gustó más. Si el Madrid busca un inteligente en la media -una especie de Modric-, el seis de Marruecos, Bouaddi, es el tipo y .. ya hablaremos del Mundial cuando se le caiga lo fatuo.


     La emoción estaba en Málaga. Más de treinta mil espectadores en La Rosaleda. Lleno absoluto para la ida de una final que será gozosa para un club andaluz y dolorosa para otro. Hablé el otro día del malaguista Joaquín, del goleador Chupete, del mediocentro Izan, al que si yo fuera secretario técnico, pongamos del Sevilla, lo ficharía sin ninguna duda. .. y resulta que Funes no puso a ninguno de los tres de titulares. Ataque de entrenador pensé de primeras, pero reconozco que Adrián Niño, el nueve sustituto del Chupe, presiona mejor la salida de balón contraria, se mueve más e incluso es más completo, pero ¡claro!, no se le caen los goles como al cordobés; Rafa Rodríguez tiene más cuerpo que Izan para chocar contra Lopy, decisión que se entiende, pero lo del joven Aarón Ochoa por Joaquín no me cogió en la mollera... a no ser que esté tocado, me dije. Joaquín, Chupe e Izán salieron en la segunda parte y revolucionaron, sobre todo Joaquín, un partido supertáctico de dos equipos a los que se les supone siempre un gol al menos por encuentro. El exagerado tacticismo llevó a un 0-0 final que no impide que arrobas de emoción se vayan acumulando durante esta semana en dos aficiones que quedan a la espera del próximo sábado para ganar su Mundial. Un Mundial en el que ser segundo no da prestigio.

La Alternativa



Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Llevábamos un tiempo sin oír hablar de “democracia”, palabra que designa algo que por aquí todavía no hemos visto, y las elecciones del Madrid han vuelto a ponerla en la palestra, como decían los cronistas antiguos. Vamos a traer la democracia al Madrid, dicen los nuevos de la Alternativa. ¿Y qué es la democracia?


La democracia moderna (no parece que Calderón, “el senador de Massachusetts”, como adulaba Del Pozo al ex presidente palentino, piense en imponernos, de ganar, una democracia griega en el Bernabéu) es el populismo de Lincoln en su discurso de Gettysburg (“el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”) que una vez llevado al papel, que se llama Constitución, se convierte en un régimen político basado en tres elementos: representativo de la sociedad, divisorio del poder y electivo del ejecutivo. Esto, para un club de fútbol, sería revolucionario, pues los socios podrían votar las alineaciones, tal como los militares hacían en el ejército de la Primera República, cuando los monárquicos regalaron una República a los republicanos para ver lo que hacían con ella, y lo primero que hicieron fue “democratizar” el Ejército (“¡Que bailen!”, decían los soldados a sus oficiales), para, a continuación, bombardear Alcira, Cartagena y Alicante y dejar de recaudar las contribuciones y de pagar la Deuda y a los empleados. Ya se supone que no llegaríamos tan lejos como con el cuarteto Figueras-Pi-Salmerón-Castelar porque, dicen, a bordo de la Alternativa viaja Rosauro, emprendedor de la Olavide, que se tendrá bien estudiado el cubo de Rubik de la democracia que combina la separación de poderes de Locke, el equilibrio de poderes de Bolingbroke y la balanza de poderes de Montequieu, nociones básicas para hacer que Mbappé corra hacia atrás, siendo el futbolista de todas las grandes Ligas que, estadísticamente, menos lo ha hecho para atrás, por detrás, incluso, de lo porteros.


De la Alternativa, llama la atención la preocupación por “Lo Social”, que en España es una mezcla de cosas de León XIII (Gioacchino Vincenzo Raffael Luigi Pecci, no confundir con Robert Francis Prevost, León XIV, que llega hoy España para visitar el Bernabéu) y de Girón de Velasco: el bocadillo del socio en el estadio, y en La Fábrica de Valdebebas, para ahorrarse el veraneo en Chipiona, una piscina (“playa artificial”) como la del mítico Parque Sindical, obra del arquitecto Manuel Muñoz Monasterio en los 50.


Dado que no es cosa de copiar “el proyecto” (concepto favorito del emprendedor contemporáneo, educado en el “proyecto sugestivo de vida en común” que Ortega copió de Renan), suponemos que en el diseño del nuevo Parque Sindical trabajarían “algunos de los arquitectos vivos más grandes del mundo”, por decirlo con las palabras de Ivanka Trump sobre su proyecto con Jared, su esposo, para su isla privada en el Mediterráneo. En el Parque Sindical, y eran los 50, aparte de campos de fútbol, los socios podían disfrutar de un frontón, tres trinquetes, cuatro canchas de baloncesto, una pista de atletismo de seis carriles, dos vestuarios femeninos para diez mil usuarios, dos vestuarios masculinos para doce mil usuarios, un parque infantil, un restaurante, seis bares, doce pistas de bolos americanos, un botiquín y un edificio de dirección, que, al parecer, sería ocupado por Raúl, aquel lanzallamas arrebatado al Atlético para sentar a Butragueño en el banco y cuya carrera se estiró como un chicle, hasta el punto de que ya no se sabía si era el Real el que llevaba una eternidad al servicio de los records de Raúl o si era Raúl el que llevaba una eternidad sin aportar nada a los records del Real.


En la Alternativa, pues, todo son regresos a la Españita: Raúl, Calderón... ¿Regresos a la “españolez” o a la “españolidad”? En “El alma-hecha-gesto: Toros, ‘españolez’ y ‘españolidad’, el francés Jean Palette propone:


Digamos, al estilo de Sánchez Ferlosio, que la “españolez” está obsesionada por “demostrarse”, mientras a la “españolidad” debería bastarle con “mostrarse”.


[Sábado, 6 de Junio]

La de Beneficencia'26. El cante de los poderdantes en "Singin' in the Rain". Márquez & Moore

 



A Joaquín Vidal,
en su abono del tendido bajo del 10,
 fila 6, asiento 17, en Las Ventas, 1999



JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ


Antes la Corrida Extraordinaria de Beneficencia se celebraba un jueves, como el Corpus. Ahora ambos se celebran en domingo. Antes la Corrida Extraordinaria de Beneficencia la presidía un Rey. Ahora la preside el funcionario García-etcétera. Antes en la Corrida Extraordinaria de Beneficencia se anunciaban los triunfadores de la Feria, ahora el cartel está hecho desde antes de que empiece la Feria. Son pequeñas diferencias entre lo de antaño y lo de hogaño que, por más vueltas que le damos, no acaban de gustar mucho, verdaderamente. En lo que nunca ha cambiado la Corrida Extraordinaria de Beneficencia es en la asistencia a ella de un público especialmente fiestero y con ganas de diversión, aumentada por la cantidad de entradas que se regalan.

 

Para la Beneficencia de 2026 contrataron a Alejandro Talavante, apoderado por el empresario de la plaza de Las Ventas; a Roca Rey, apoderado por el hijo del antiguo empresario de la Plaza de Las Ventas, y a Víctor Hernández, apoderado por el anterior Gerente de la Plaza de Las Ventas, con lo que, más o menos, todo queda en casa.


Para la cosa del ganado decidieron quienes lo decidieran que se iban a traer un encierro de la ganadería de  Victoriano del Río, que ya sabemos todos que es propiedad de la sociedad limitada Medianillos Ganadera, y que es ganadería muy apropiada para el triunfo de los toreros: nos recuerda la señora o señorita doña Patricia Navarro, en un folleto que entregan a la entrada junto con el programa, que los toros Medianillos han propiciado hasta la fecha 20 puertas grandes en Madrid. Por centrar un poco el asunto diremos que hasta el día de la fecha no ha habido un solo torero que haya abierto la Puerta Grande de Madrid con los toros de José Escolar. Algo tendrán los unos y los otros que les hace diferentes. Por ejemplo, con los de Escolar estamos atentos a ver si alguno abre la boca durante las fases de su lidia y lo normal es que dicha apertura no se produzca y, sin embargo, los toros de Victoriano del Río, que no tienen empacho en mostrar sus lenguas jadeantes, en cambio se caen constantemente, tal y como hoy pasó, que los seis anduvieron cayéndose en mayor o menor medida durante las diversas fases de sus vidas públicas. A algunos nos gustan más los de Escolar, porque rechazamos por completo al toro que da pena, pero no cabe duda que muchos coletudos y muchos públicos prefieren la sumisa docilidad, en la que ellos mismos se ven retratados, a la imprevisible casta. Hubo dos toros hoy, el cuarto, Empanado, número 11, y el sexto, Gorrión, número 99, que entraron con vigor al caballo, metieron los riñones y empujaron con fe, haciendo peligrar la estabilidad de José Manuel Quinta y de Israel de Pedro: alguna traza de casta, que no han podido borrar de su podrido ADN, les llevó a hacer el esfuerzo de tratar de derribar a esos pencos forrados de faldillas dejándose prácticamente la vida en el esfuerzo, puesto que sus energías se resintieron significativamente tras su paso por el negociado de Equigarce, pero ese momento no lo vieron los ganaderos, que habían huido de su burladero para ponerse a salvo del chaparrón.


El chaparrón marcó por completo el desarrollo de la tarde. En ese sentido puede decirse que asistimos a dos corridas diferentes: la de los tres primeros, con calor y sequedad, y la de los tres últimos, que se dio con las normas de una naumaquia, más que con las de la tauromaquia de Montes.


El primero de la tarde ya marcó un poco la tendencia caediza del ganado. El señor González-etcétera lo mantuvo en el ruedo, acaso influido por las sabias admoniciones del veterinario don Juan Pedro de Miguel Rodríguez, y por allí anduvo el bicho yendo de acá para allá tras la muleta de Talavante que hizo más o menos  lo mismo que cuando las dos orejas pero sin tirar el espadín, que hoy no tocaba mostrar su «toreo lleno de matices» en palabras del crítico Nogales en el folleto de marras. En esta ocasión sus matices fueron, como otras veces, su falta de colocación y de remate de los muletazos y su ausencia de un mínimo compromiso, prefiriendo la ventaja a la verdad, tal y como viene haciendo desde su reaparición. Para más INRI el toro no era de los repetidores y como se le quedaba parado tras cada pase, dejaba bastante en evidencia las faltas de lesa tauromaquia que cometía el «triunfador» de la pasada Feria de San Isidro. Con la neojerga taurina en la mano podríamos decir que el toro adolecía de «falta de apoyo en las manos» y que eso condicionaba el desarrollo de su colaboración para el triunfo de Talavante que, cuando vio que aquello no acababa de arrancar le pegó un sartenazo infame con el que tuvo ocupados a los areneros en tapar los restos de la agonía de Comunero, número 125 durante un buen rato.


El segundo de la parte seca de la corrida fue Curioso, número 148. A este le podríamos achacar su «falta de entrega», que esto de la neolengua es una mina, a medida que los pases de Roca se iban desarrollando. Comenzó el hombre su labor de rodillas con pases cambiados que entusiasmaron al público y luego fue desarrollando una faena a menos del que, según la periodista Rosario Pérez, de nuevo en el folleto, se dedica a «escribir páginas en la historia (sic)» Esta vez las páginas las escribió con la tinta esa de James Bond, que no se ve lo que se ha escrito, porque aquello no llegó a ningún puerto, y aquí volvamos a desvelar el hecho de que el animal no estaba por repetir, lo mismo que el anterior, con lo que la truculenta propuesta del peruano se quedaba corita y sin andamiaje, porque ese toreo se sustenta en la condición repetidora del toro y si eso falla, el castillo de naipes se derrumba.


«La figura seca» según las palabras del revistero Bienvenida en el folleto es la de Víctor Hernández, que sorteó primeramente a Empanado, número 103, que es el primero de los de Victoriano del Río que se comportó como debía, es decir siendo obediente y repetidor. Brindó al Gerente de Las Ventas, imaginamos que por haberle metido en este cartel, y comenzó su labor a base de pases del Celeste Imperio hasta que en uno el toro le hizo un extraño y lo descompuso. Luego, al natural, que es lo suyo, sin dar el paso adelante, rodeando al toro, no consigue poner a rugir a Madrid. El toro tiene unas óptimas condiciones pero el torero decide no comprometerse, aplicando las normas de la neotauromaquia y dejando pasar otra nueva ocasión de hacerse notar con fuerza. Las gentes le vitorean, porque el público es fiestero y jubiloso, pero los argumentos de Hernández no son de peso. Acaba con la peste de las bernardas y tampoco está lo que se dice bien con la espada, y eso que la suerte suprema se le suele dar bien; y así, entre que si se muere el toro y que si Diego Valladar se lo levanta de entre los muertos, se va pasando el tiempo y cuando arrastran al bicho ni siquiera la hacen salir a saludar al tercio.


A partir de ahí comienza a llover, como si se abrieran los cielos, y se produce una desbandada general entre el público, quedando unos pocos y contumaces espectadores en los tendidos y con las gradas y andanadas llenas. Todos tenemos presentes grandes faenas que se han realizado bajo un diluvio (Curro Vázquez, Ureña, Antoñete, José Luis Moreno…), pero hoy no se ha dado esa circunstancia. Con el ruedo como una piscina los tres matadores han dado fin del toro que les correspondía a cada uno de la manera que les ha parecido idónea sin que haya apenas nada más que reseñar que el segundo toro de Víctor Hernández fue, de nuevo, apropiado para las intenciones del torero, pero con aquel barrizal tampoco era cosa de pedir peras al olmo. No acaba de dejar muy buena puntuación Hernández, al que más parece que le están robando el alma y que cada vez se aleja más de aquel Víctor Hernández que nos fascinó con su verdad el año pasado. 



A beneficio de inventario


ANDREW MOORE












Guernica


Victoria de Samotracia










FIN

Lunes, 15 de Junio

 


Rape



domingo, 14 de junio de 2026

Zapatero ya sólo quiere pasar a la Historia




Ignacio Ruiz Quintano
Abc


Al parecer, Zapatero ya sólo quiere pasar a la Historia, pero el portero no le deja.


La Historia sería una cosa excelente, si fuera verdadera –dijo Tolstoi, pensando, ay, en personajes como Zp, acrónimo de esa izquierda que quiere imponer a todo el mundo el deber de mentir sobre el pasado con el pretexto de salvaguardar su cohesión del presente.


Para impresionar al portero, anda Zapatero revolviendo huesos en Cuelgamuros con el ánimo de llevarse el muerto de Franco, como un Boris Karloff cualquiera en “El ladrón de cadáveres”, al monte de El Pardo. Pobre Zetapé, que ni siquiera en eso sería extraordinario. Desde luego, no parece Zetapé capacitado para cometer más truculencias con el muerto de Franco que las cometidas por los “zetapés” ingleses con el muerto de Cromwell, y ahí están ellos, innominados en la fosa común de la Historia, mientras Richard Harris sigue entrando en el Parlamento hecho un “indignado” para rebanarle el pescuezo a Alec Guinness.


Zetapé puede jugar a Peter Lorre o poner a trabajar a sus censores, como el complutense Bernabé, que pide firmas para censurar a sus colegas de Diccionario Histórico. Dentro de cincuenta años, Zetapé será, si acaso, un asterisco, y Franco, unas líneas no muy distintas de las apuntadas por Aguinaga en su breve “Teoría del franquismo”:


General que, tras una guerra civil de tres años y una compleja y eficaz gobernación de treinta y seis, restauró la Monarquía en la dinastía borbónica y en la persona de don Juan Carlos de Borbón y Borbón.


A propósito de esa restauración, precisamente, Carrillo, líder moral de la izquierda hispánica, decía al zascandil de Villalonga, que en 1975 lo entrevistaba en París para la revista “Lui”:


En España, y sobre todo para el hombre de la calle, un hombre que traiciona a su padre, incluso por una corona, no puede esperar disfrutar de la más mínima credibilidad por parte de sus compatriotas. Y menos todavía, respeto.


Son palabras del mismo líder moral de la izquierda hispánica que en mayo del 39 escribe su famosa carta a su padre:


Cada día es mayor mi amor a la Unión Soviética y al gran Stalin


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[Junio, 2011]


Boris en acción

Domingo, 14 de Junio

 


La vida

Id a las ovejas descarriadas de Israel. Gratis habéis recibido, dad gratis

DOMINGO, 14 DE JUNIO


En aquel tiempo, al ver Jesús a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». Entonces dice a sus discípulos:


-La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.


Llamó a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:


-No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis.


Mateo 9, 36 – 10, 8 

sábado, 13 de junio de 2026

Ferrera descalzo hacia un Ilunion*


 

El último día de mayo de dos mil veintiséis, Ferrera picó a un toro de Adolfo Martín, cortó dos orejas y salió a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas por cuarta vez. Se subió a la furgoneta y, a un kilómetro del hotel, se bajó descalzo.

Andaría por la calle López de Hoyos de Madrid con su traje de luces lleno de sangre. La furgoneta lo seguiría unos metros por detrás. O no, y lo abandonaría en su suerte. Un hombre que venía del roce con la muerte se rozaba con la vida de una calle cualquiera. Se daba un baño de soledades. Él, que acababa de tocar el cielo, decidía bajarse y andar solo entre otros mortales.

Ferrera olería a muerto, pero caminaba. Estaba vivo y feliz, seguramente. Era el más vivo entre los vivos. Sería ver andar a la muerte, que también es la vida, ahora que la ocultan en las periferias, donde cada vez vive más gente. Alguien se iría a llevar un trozo de filete de ternera a la boca cuando vería al torero tras el cristal del restaurante, y puede que, en ese mismo momento, se atragantara al pensar en el matadero donde hubieran matado maquinalmente a lo que era su comida. También, en algún momento, el torero y un repartidor de Glovo coincidirían, y no habría mejor alegoría de España.

Como la mentira es costumbre, alguno pudiera pensar que era una performance. Un rodaje para un anuncio de tanatoturismo. Otros quizá sufrirían un ramalazo existencialista y caerían en lo absurdo de su vida que, frente al torero, se hacía inconmensurable. Parecería claro que no era una declaración contra el animalismo, y sí una afirmación muda de la tauromaquia: su normalización. La Fiesta se presentaba en sociedad, se introducía en sus calles. Se hacía de carne y hueso, sin aspavientos, albornoces o cánticos, con toda su crudeza, en el cuerpo y el vestido de sangre de un matador de toros que andaba entre una muestra de esta sociedad de vivos de cartón piedra y muertos que caminan. Un hombre que era el propio mensaje: «¡Vive!»

El torero iba sin manoletinas, sólo con las medias entre sus pies y el suelo. Quizá es que después de la gloria se ha de buscar la penitencia. Tendría frío, pisaría orín de mascota, y algún adoquín roto rasgaría la tela y su piel. «Como si se rajaran las plantas de mis pies y me deshiciera por los talones», pensaría, lo que fuera necesario para sentir más la tierra que pisaba, hacerse de ella, arraigarse. De Madrid al suelo. Sólo él iría descalzo y nadie podría dudar de dónde venía. Volvería alguno a casa con una pizza congelada para cenar; otros irían a cenar fuera de casa, tratando absurdamente de olvidar la ineludible llegada del lunes; también habría quienes irían haciendo running y quienes, como especímenes altamente evolucionados del Homo Sapiens, irían plegándose, agachándose y arrastrándose para recoger las mierdas de su perrito, mientras él, Ferrera, venía de matar tres toros. Ojalá fuera fumándose un cigarrillo. Nuestro John Wayne.

En el ruedo, querría haberlo hecho todo en solitario: picar, quitar, banderillear, faenar y matar. En la calle, querría estar solo, pero en multitud, porque necesitaría sentirse uno más. Desearía ver a gente, cruzarse con ella. Querría igualarse. A su paso, se sentiría un escalofrío. Ansiaría someterse a lo cotidiano. Volver al rebaño. Gustosamente iría plegando su cuerpo a las normas de circulación y de educación. Disfrutaría al pararse ante un paso de cebra, al mirar antes de cruzar o al ceder el paso a un hombre con un carrito de bebé. La luz de los semáforos enrojecería su traje ensangrentado. O lo reverdecería. Su terno blanco y oro lo haría verse como un extraterrestre. Desde los coches, a cierta velocidad, verían cruzar un destello, una estrella fugaz teñida de sangre. Como en la plaza. La lágrima de una herida.

Alguien lo reconocería, o mejor que no. «Mejor volver a ser nadie; yo soy nadie, como los demás», iría pensando. Algún niño lo señalaría con el dedo y otro lo miraría pasar como a un Rey Mago. Debería haber una ordenanza por la que un niño sólo puede estar a esa hora en la calle para cruzarse con un torero. La calle y sus cosas se atenuarían a su paso, hasta apagarse. O al contrario, y ese banco de madera roída sin historias ya que contar recobraría lustre y sentido a su paso: «Por aquí, por delante de este banco pasó Ferrera». Con la muerte encima, daría vida a la calle y, milagrosamente, nadie lo grabó o fotografió.

Así llegó Antonio Ferrera a un modesto hotel Ilunion del barrio de Prosperidad, andando, descalzo y con su traje de luces lleno de sangre, después de hacer que el San Isidro de dos mil veintiséis no se nos olvide.

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*Del blog "Leopolderías" / Esferas político-taurinas que acogen un clima común regulado por Leopoldo, siempre humanamente frío 

Llévame a la verbena de San Antonio

 


Alfalfa nuclear


Oscar Lange



Ignacio Ruiz Quintano


Gracias al discurso de Zapatero en la Onu, unos cinco millones de parados españoles han entendido el mensaje del ingenioso ex ministro Solchaga, que dijo que su situación (la de los parados) no es tan dramática: España -ha dicho Zapatero en la Onu- renuncia al arma nuclear.


Sin esa arma, ¿cómo saldremos de la crisis?


Según Zapatero, de la mano de las mujeres.


Para empezar, tres mujeres -esposa y dos chiquillas góticas-, vestidas de riguroso luto (negro del Felipe II solitario, triste y final, que firmaba Yo, la muerte), quién sabe si por la economía española, se ha llevado a Nueva York. Antes, a Londres, para las rebajas de Harrods, ya se había llevado a la suegra. Con lo que cuesta un arma nuclear, ¿cuántos pasajes de avión para señoras se pueden comprar?


Ista, ista, ista, / Zapatero feminista, retozan en la calle las viragos pimpantes, para quienes los fascistas son los otros, los falócratas, síntesis de la virilidad (¿Berlusconi?) de que son víctimas mujeres y homosexuales.


La renuncia del Justiciero de las Mujeres al arma nuclear suena a primer vagido de la paz para el mundo, que llevaba sin pegar ojo desde que el comisario polaco Oscar Lange denunciara en la Onu que España, con ayuda de técnicos alemanes, fabricaba bombas atómicas en las cercanías de Ocaña, Toledo.


Consejo de Gómez Dávila para no vivir deprimido en medio de tanta opinión idiota: recordar en todo instante que las cosas obviamente son lo que son, opine el mundo lo que opine.

[Septiembre, 2009] 

Sábado, 13 de Junio

 


Triana

viernes, 12 de junio de 2026

Oveja, que no lechazo

     


Oveja y lechazos

Francisco Javier Gómez Izquierdo


           Empezó el Mundial y el asunto resultó peor de lo que servidor esperaba. La selección de Sudáfrica se presentó con varios futbolistas que no dan nivel para la 1ª REF española y de ello se aprovechó México al poco del comienzo con una mínima presión al medio centro o algo parecido con el número 13 llamado Shitole, al que robó un balón en el balcón del área para que Quiñones, un colombiano que se hizo mexicano hace tres años, marcara el 1-0. Shitole, que en el Córdoba no tendría sitio, fue expulsado por tórpido, lento, mal colocado... y por recluta. Luego vendría el gol de Raúl Jiménez, uno de los numerosos prejubilados que están en el Mundial, y con el partido resuelto el señor Wilton Sampaio se aplicó a la tarea encomendada por Don Infantino y sus consigleris que no es otra que explicar las ampliaciones televiseras a la reglamentación del fútbol. El señor Sampaio tiene dotes de cómico y cara de psicópata, por lo que su mímica manual y el impacto de su mirada de ejecutor eran muy a propósito para ser didáctico ante el mundo. El señor Wilton Sampaio no transmite la auctoritas que el aficionado pide a los árbitros, y con su cámara en la oreja parecía más un enloquecido sargento de pelotón de los que sacan en las películas buscando un secuestrado en la selva o a cualquier Bin Laden en una casa del Pakistán que un profesor de nuevas leyes. Para que sus colegas hicieran oreja, el Señor Sampaio, en plan sargento chusquero expulsó al recluta Shitole en un exceso que se podría perdonar, pero la desagradable sorpresa vendría a diez minutos del final cuando entre el VAR y él pecaron mortalmente contra el juego más apasionante del mundo y decidieron expulsar a un pobre sudafricano que dio un pequeño empujoncito a un rival. Estas rigurosidades habrá que verlas cuando enfrente estén Argentina, Francia, Inglaterra... El señor Sampaio imagino que crecido y ensoberbecido por ser la estrella de la inauguración ante los ojos de todo el  mundo expulsó sin ayuda del VAR al capitán mexicano César Montes, un central que anduvo en el Español y Almería. De su cosecha también fueron unos esparajismos manuales y dactilares en los saques de puerta y banda que al parecer son las tablas a seguir por el colectivo arbitral.


       Lo que servidor pensaba. Un Mundial de fútbol en el que el espectáculo lo van a dar los trencillas y las nuevas teorías interpretativas del reglamento con sus aparatejos correspondientes. Nos dan oveja y nos lo venden y cobran como si fuera lechazo. 

Lucero y Zapatero


Pemán en el Rocío


Ignacio Ruiz Quintano


El Ejército de la Paz de Zapatero mata a trece talibanes en seis horas de combate. A talibán y un poco cada media hora. ¡España en guerra! Aunque no tanto. Desde luego, éste no es el Afganistán de don Emilio García Gómez, pero tampoco la Chacón, esa ministra de los dientes castores ("ahí hay una mujer que dice ay"), va a ser ahora Carmen Matamoros.


España está de guerrilla, que es lo nuestro. Como en el cuento de Pemán, las Ordenanzas son sabias y comprenden que es conveniente levantar un poco al que manda sobre los que han de obedecer. "Una orden dada desde el lomo de un caballo lleva mucho adelantado para parecer razonable." Nuestro pequeño ejército está al mando de Zapatero, uno de esos oficiales laicos que el vulgo llama burlonamente "patateros". Pero en el ejército de Zapatero, como en el cuento de Pemán, no hay más que un caballo: Lucero, el caballo del pan. Es lento, dulce y filosófico. Lleva una campanita colgada al cuello y un serón cargado de bobas, roscas y teleras que huelen a honradez. Sin embargo, no es buen mozo: tiene el cuello corto y la frente larga. Claro que, cuando hay desfile –el de este año se suspendió por falta de presupuesto–, el "patatero" se ve obligado a alquilar el "caballo del pan". Mas, a pesar del estruendo de trompetas que lo envuelve, Lucero no se persuade de que aquel día no va repartiendo pan por Afganistán, y por la fuerza de la rutina se va parando a la puerta de los clientes diarios. El público ayuda: "¡Anda, Lucero!" Pero Lucero da unos pasos y vuelve a pararse ante la siguiente puerta conocida.

Yo vi un día esta escena –dice Pemán– y no podré olvidarla. Es la más bella alegoría que jamás he visto del dolor, el absurdo y el artificialismo de esa gran locura que es la guerra. 


[Septiembre, 2009]

Viernes, 12 de Junio

 


Amor

jueves, 11 de junio de 2026

El Málaga

Francisco Javier Gómez Izquierdo



               A mediados del último noviembre, Lorenzo Juarros, Director Técnico del Málaga, cesó a Pellicer tras perder ante la Cultural Leonesa después de una serie de derrotas ante equipos como Huesca, Cádiz o Leganés. Juan Francisco Funes, que llevaba desde el 2020 en el  Malagueño, filial que luce el pomposo nombre de La Academia, fue ascendido al primer equipo porque Loren cree en las canteras -se hizo en el Sanse y fue varios años director deportivo de la Real- y sobre todo en este granadino que tiene el don de descubrir y pulir el talento de los mocetes que le llegan. Loren firmó por el  Málaga en 2023, con el equipo en 1ª REFF y en los juzgados. En partido inolvidable de play off en Tarragona, Antoñito, con 18 años marcó un gol que dejó enajenados a los catalanes en un bochornoso final de malos perdedores. Aquel Antoñito se fue al Newcastle porque al Málaga en 2024 sólo le estaba permitido vender. Como en esta 25/26. Loren ha traído tipos, pongamos en declive, como Dotor, Brasagnac ó el Joaquín que tan buen final de temporada está firmando... El resto, cantera. Uno de los forasteros veteranos es el portero Alfonso con pasado en el Burgos y Mirandés, que se ha convertido en un ídolo de la grada y en una especie de padre espiritual de los jóvenes futbolistas. El portero Alfonso arenga, corrige, capitanea... El entrenador Funes hace creer a sus criaturas que "son capaces", que primero presión, luego colocación y siempre con el talento en las botas. Este Málaga sin Funes hubiera peleado en el pelotón de los torpes... Sin Funes y sin Loren, al que sacaron mucho en la tele el día de Tarragona, llevándome a mis tiempos de cadete, mediados de los setenta, cuando otro futbolista de la Demanda -Loren es de Mambrillas de Lara, ´pegado a Quintanilla de las Viñas, el de Miguel Ángel Portugal-; Martínez, de Regumiel de la Sierra, era fijo en la defensa malacitana. A Málaga fue Requejo, al que veo por Burgos con su elegante porte de siempre y en aquel tiempo, muchos y muy célebres peloteros. Como el extravagante y ya difunto Chupete Guerini, del que yo creía que al goleador Carlos Ruiz (21 años), natural de mi barrio de Fátima cordobés, le apodaban Chupe por aquel melenudo argentino. -"No. Es por Chupete Suazo y me lo puso un entrenador de Córdoba". Un día lo sacaron hablando con el alopécico chileno y no tardando lo sacarán a un campo de Primera, porque este chico tiene gol. No lo veo  sobresaliente en nada, pero es como, un poner, el Villa, que marcaba goles hasta con la chepa y sin querer. A mí me gusta más Niño (21 años), su nueve suplente, pero mi preferido es Larrubia (veterano con 24 añitos), al que ya he ponderado aquí en varias ocasiones... Larrubia corre con mucho aire por la derecha, con el balón pegado a la zurda y con esa sensación de peligro que transmiten los buenos que lo son, además de parecerlo. También me gusta Rafa Rodríguez (22), un mediocentro que juega poco porque le ha pisado el terreno Izán Merino, con veinte recién cumplidos y que creo tiene algo especial. No me extrañaría que alguno de los grandes le ponga una pasta gansa al Málaga y se lo lleve. Joaquín, que es mitad once y mitad diez es el que me parece mas en forma en éste fin de temporada. Natural de Málaga pero canterano del Atlético de Madrid, hizo mili en el Mirandés, volvió a Málaga, luego a Huesca y esta temporada le convenció Loren para volver. Ayer marcó el gol del empate ante Las Palmas que da el pase a la final contra el Almería. Su aportación está siendo trascendental. El central Murillo no es de Málaga, sino de Malagón (C. Real), pero parece uruguayo por la casta que derrocha y la consistencia que transmite...


      Bueno, no sigo. Como ven, me inclino por el Málaga, que ha sido superior a Las Palmas y espero que lo sea ante el Almería.
 

Bernabéu




Ignacio Ruiz Quintano
Abc


    En virtud de una veda abierta por Zapatero, la casta comunista del Ayuntamiento de Madrid quiere quitarle una calle, “por franquista”, a Bernabéu, aunque, en atención a que una de aquellas chiquillas de Zapatero que emocionaron a Spielberg yendo a la Casa Blanca vestidas de Marilyn Manson está colocada en el Real Madrid, podría ser… “indultado”.

    
La memoria es uno de los diez pecados capitales de los españoles –dejó Bernabéu a Martín Semprún.

    
La indignidad de la ley de memoria (selectiva) de Zapatero no es la indignidad de Zapatero: es la indignidad de España.


    La gran mentira del antifranquismo que nunca existió pasa por que en España no haya hoy nadie de derechas, y el mantenimiento de la trola exige performances como estas “sacas” municipales en el callejero de Madrid (el “Madrid de corte a checa” de Foxá, que nunca perdonó a los comunistas haberse tenido que hacer falangista) organizadas por un comisario político que será del Atleti y se engorila con Bernabéu.


    –Donde hoy se queman libros mañana se quemará a seres humanos –anunció Heine en 1821.

    
Donde hoy desaparecen calles mañana desaparecerán cabezas.


    ¿Bernabéu franquista? ¿Cómo se “chequea” algo que, cuando no está prohibido, es obligatorio? Bernabéu comprendió la monarquía en la boda de los Reyes en Atenas: “Grace Kelly iba muy mona, pero le faltaba algo que les sobraba a las demás mujeres”. Otro día expulsó del palco del Real Madrid a Millán Astray, que había besado a la esposa de un diplomático. Y “puso en valor” (gabachismo) las dos Españas de Machado: una, la tiesa como un algarrobo retorcido, que trabaja lo que puede y “jode lo mínimo”; y la otra, la de los langostinos, que vive de los demás (“se lo lleva muerto”) y jode a todo el mundo.


    –España es como un bote lleno de agujeritos en el que unos cuantos meten la pajita para sorber. Siempre son los mismos.
    

Y el botarate político de Pablemos infamando la memoria del hombre que denunciaba a la castita… con Franco.


[Julio, 2015] 

Jueves, 11 de Junio

 


Ajuar

miércoles, 10 de junio de 2026

El Mundial de Segunda División

 Francisco Javier Gómez Izquierdo



            Ando enredado por los Montes de Toledo en tareas en las que soy torpe de solemnidad, en las que me embarca el hijo y mi doña a la espera de un Mundial que tiene visos de convertirse en un despropósito -para mí que anunciado- de complicadísima reparación. Será tan olvidable como el de Qatar, excepto para la selección campeona y por supuesto sus hinchas.  Acomodarse a los horarios, las calores, los recibimientos de las selecciones consentidos por los barandas de la Fifa, las distancias ¿cómo acabará el periplo iraní entre la Tijuana mexicana y Los Ángeles de los USA? ¿Y esa novedad de los dieciseisavos? Cuarenta y ocho selecciones es una sinrazón de campeonato porque habrá partidos como Congo-Uzbekistán, Escocia-Haití o el mismo Cabo Verde-Arabia Saudita del grupo de España que no se deben dar en un Mundial. Leo que los precios de las entradas... y de todo, serán sólo aptos para ricos y para los distintos niveles del narco. El Mundial verdadero empezará el día de San Pedro, 29 de junio, con 32 selecciones que es el número máximo aceptable por el sentido común, y sigue siendo excesivo, para lo que debiera ser la fiesta más grande del fútbol. La Champions, para mí, tiene mucho más tirón y sobre todo sensatez. 
     Mientras esperamos noticias de América, en Segunda se decide el tercer ascenso del que anoche quedó apeado el Castellón. De nada vale decir -"¡qué injusto es el fútbol" dice el sobrino desde Benicasim- que el Castellón "propuso" más que el Almería- ésto de proponer es verbo de la jerga moderna que para el fútbol proponen los nuevos parleros-. El Almería es el club más rico de Segunda. Es de un jeque que el día antes del partido sorteó tres bemeuves entre los socios y no deja de ser curioso que dos de ellos cayeran a dos menores que conforme a la explicación oportuna "...tienen derecho a recibir el vehículo ganado". Poderoso el Almería y modestísimo el Castellón. Dominio, juego y empuje el del Castellón, pero la calidad rojiblanca la tiene por ejemplo Embarba, que marcó el 1-0 merced, además del talento, a la lentitud del capitán Alberto y la poco ortodoxa colocación del portero Mattys, otro de esos guardametas palomiteros. Andrés Fernández, con su irregularidad ancestral regaló el empate al zurdo Calatrava, el mejor jugador castellonense,  y cuando el argentino Sienra puso el 1-2 dice mi sobrino que pecó el equipo echándose atrás.  Yo creo que el Almería, que tiene muy buenos jugadores, apretó y como las defensas de ambos equipos son muy mejorables, pues el Castellón cometió varios errores de marca y concentración, sobre todo el 3-2 en el 94 tras un córner que remató completamente sólo Dzodic, un serbio que podría estar en el Mundial si Serbia se hubiera clasificado, como están Cipenga por el Congo y Mabil por Australia, dos jugadores, sobre todo el crestudo del Congo, que no han podido ayudar al Castellón.
 

"BIZKAIA"


Baroja en su balcón de Itzea


Ignacio Ruiz Quintano

Abc de las Letras


El provincianismo es el viejo ismo de la nueva vanguardia. Zapatero, por ejemplo, que acaba de comprar tiempo en el poder a cambio de que los vascos rotulen sus pueblos en su idioma de sílex.


-¿Usted conoce Vizcaya, Ruano? -pregunta Baroja tratando de concretar el pueblo de uno que hablan.


-Claro, don Pío.


-Pues en seguida caerá usted en cuál es el pueblo a que me refiero: tiene una plaza con una fuente en medio, ¿cae usted ya?


-No, don Pío.


-¡Pues, hombre, un pueblo que tiene una plaza con una fuente en medio...!


El precio del poder de Zapatero pasa por llamar «Araba» a Álava, «Guipuzkoa» a Guipúzcoa y «Bizkaia» a Vizcaya. ¿Tiene esto que ver con el ignacismo de Azpeitia o con el enciclopedismo de Azcoitia?


-El gallego que no habla en gallego es antigallego -postula el silogismo de ese Joan Joel del galleguismo que es Novoneyra.


El acuerdo de Zapatero con los jefes tribales del Norte o Septentrión para decir «Bizkaia» donde era «Vizcaya» es la culminación de aquellas resoluciones académicas alrededor de la mesa verde en que D'Ors y Pemán, que es quien lo cuenta, sugerían el comentario puramente estético de la palabra, que enviaban, como una pelota, al otro extremo de la mesa, donde Manuel Machado lo recogía con paladeo. A lo ancho de la mesa, se cruzaba el diálogo estrictamente filológico de Casares y González Palencia. Riber sostenía los fueros etimológicos del latín, Amezúa citaba a los clásicos, Cotarelo intervenía en los asuntos científicos...


-Cuando la discusión recae en algún matiz regional, están allí Cotarelo para hablar de Galicia, D'Ors por Cataluña, el Padre Fullana por Valencia, Álvarez Quintero y Machado por Andalucía... Los vascos (Urquijo, Ázcue) suelen faltar: se quedan en sus montañas, defendiendo su idioma de sílex...


Y para una vez que Zapatero los hace bajar, no parece caro el precio de decir «Bizkaia» por «Vizcaya».


[Octubre, 2010] 

Miércoles, 10 de Junio


Valle de Esteban

Hasta la luna era una oreja
Y no se oye
ningún ruido


 

martes, 9 de junio de 2026

La Tercera (y última)


Jeffrey Sachs


Ignacio Ruiz Quintano

Abc


Este largo verano del 26 pinta tan loco como aquel lejano verano del 14 que aniquiló la civilización europea. Con Trump atrapado en ese “Hotel California” (“You can check out any time you like / But you can never leave”) que es el Golfo Pérsico (imagen de Chas W. Freeman), el profesor Jeffrey Sachs, que no es un Niño Becerra de la vida, sostiene que Alemania (de la mano de los Usa de Cheney) hizo trampas otanejas con el acuerdo de reunificación, por el que se comprometía a no expandirse militarmente hacia el Este, y que ahora, de la mano de Merz, arrastra a Europa a una guerra mundial contra la mayor potencia nuclear del planeta. Esto ya lo veía venir el general Collin Powell: a Europa la mataría, no el ínfimo nivel moral e intelectual de sus líderes, sino el hecho biológico de que ninguno de ellos vivió, siquiera como niños, la última guerra.


La guerra tampoco es algo que quite el sueño al españolejo, empoderado con un botellín en la mano en su terracita de Ayuso. Todos los partidos del Régimen, sin excepción, son belicistas, y tan ferinos que al país se le cae la bandera del mástil, pero el españolejo, ese pez muerto que la corriente arrastra, ante la posibilidad cierta de acabar en una guerra ajena, de la que todo lo ignora, se pide otro botellín para trascender aquella explicación que nuestro Santayana (estoicismo abulense) da a su amigo Bertrand Russell sobre el asunto: la situación, admite, es verdaderamente mala desde un punto de vista militar, o para aquellos que están enfadados porque la guerra interfiere en sus maquinaciones políticas o privadas…


En cuanto a las muertes y pérdida de capital, no me importan demasiado. Los hombres jóvenes muertos se volverían viejos si viviesen, y no servirían para nada; después de no servir para nada durante algunos años, morirían de catarros, o enfermedades del riñón, o en la horca, o de viejos… ¿Es esto menos horrible?


Si Alemania, como teme Sachs, nos metiera en otra guerra mundial, sería la tercera (y la última), que no está mal. Desde luego, el Reloj del Apocalipsis está más cerca de las doce que nunca. Este fin de semana hemos sabido que Peter Thiel, que tiene la obsesión del Anticristo, ha levantado su tienda en los Usa y se ha ido con la música de Palantir a Argentina, destino de muchos millonarios que creen que a la Pampa no llegará el hongo nuclear. Herman Melville en “Chaqueta blanca”: “Nosotros, los americanos somos un pueblo peculiar, elegido, el Israel de nuestro tiempo”.


Pero el mito edénico del Nuevo Mundo, avisaba Fueyo en los 70, tiene su dialéctica, que es la diabolización de Europa como morada del Anticristo: la desfiguración satánica de Europa es uno de los motivos culminantes de la escatología milenaria de la baja Edad Media. Y el próximo 12 de agosto, eclipse total de Sol.


[Martes, 2 de Junio]